La Navidad cada vez está más cerca y con ella, las compras para los días señalados como Nochebuena, Navidad o Fin de Año. Optar por un buen jamón ibérico es la forma más habitual de disfrutar de estos días. Te contamos cómo elegir un buen jamón ibérico.

En estas fechas más que nunca, nos acechan muchas dudas: ¿qué jamón será mejor? ¿En qué me fijo para asegurarme de su calidad? ¿En qué se diferencian?
En Natural Larder, al ser expertos en jamones ibéricos, hoy os damos las claves para tener éxito en tu elección.

  1. Cata.
    Será importante y definitivo poder catar el jamón ibérico que queremos comprar, aunque no siempre es accesible.
    Por ello, deberás fijarte en otros muchos detalles para no dejar escapar ninguno.
  2. Etiqueta.
    Asegúrate de que el jamón es ibérico cuenta con un correcto etiquetado. Para ello, fíjate en la denominación de su etiqueta y verifica su especialidad: será importante certificar si es Denominación de Origen.
    En esta misma etiqueta también podrás encontrar los meses de curación.
    Además, en la parte posterior del jamón podrás ver un sello en el que se indica la semana y el año en el que la pieza entró en curación, así conoceremos el tiempo de maduración de la pieza.
  3. La Pieza de Jamón
    Podrás fijarte además en atributos externos en la propia pieza de jamón ibérico final que podrá darnos algunas pistas sobre la calidad del mismo.
    Pata: Debe estar rellena de músculo y grasa. Con forma redondeada sin hendiduras que puedan ser seña de excesivo tiempo de curación.
    Homogeneidad: en color y superficie de la pieza que no experimente un exceso de resecamiento.
    Ni grietas ni acanaladuras.
    Cobertura grasa: es la encargada de comunicar el sabor a la carne, por lo tanto debe tener un contenido determinado. Esto lo vemos en la parte más ancha del jamón: debe cubrir la zona lateral y continuar hasta la punta o cadera, donde al final debe ser una capa de al menos 1,5 cm.
    Sin dejar de lado la grasa del jamón ibérico, será importante fijarnos también en su color: debe ser blanco amarillento, que no esté oxidada. Si la vemos marrón o anaranjada, será que estará enranciada en exceso. La grasa no debe estar separada de la carne, sino infiltrada en ella.
  4. Peso: para contar con un buen jamón ibérico, su peso ideal debería estar entre los 6 y los 8kgs.
  5. Tiempo de curación: entre 20 y 28 meses para cebo y 30-36 para bellota. De este modo el aroma pasará a tener un matiz añejo.
  6. Aroma: volátil e intenso.
  7. Cebo o Bellota: Esto define la alimentación del animal. Si es de cebo, ha sido alimentado con piensos en ganadería intensiva y los de bellota, por su parte, han hecho montanera durante 2 meses y se han alimentado de bellotas y hierba en fincas abiertas con grandes espacios.

Las marcas más destacadas de jamones ibéricos, como Natural Larder, optamos por mantener el espíritu artesanal y primar calidad sobre cantidad. Esa es la clave de los jamones de calidad y de la selección de los cerdos. Te invitamos a conocer nuestros productos ibéricos en nuestra tienda online.