El jamón ibérico es uno de los tesoros españoles en cuanto a alimentación. Sin embargo, no siempre lo tomamos de la manera adecuada.

El jamón ibérico es un aperitivo perfecto para degustar y disfrutar a cualquier hora del día. Ahora que se aproximan las Navidades, fechas de grandes almuerzos y cenas con la familia, aumenta el consumo de jamón y embutido ibérico. Pero no siempre se acierta a la hora de mantenerlo y comerlo en casa. Por eso, en este post, te contamos los mejores trucos para tratar y comer un buen jamón ibérico.

  • Elige un jamón ibérico de calidad. Antes de comprar, debes asegurarte de adquirir un buen jamón que cuente con su correspondiente certificación gubernamental y que cumpla las condiciones o requisitos para llegar a ser un jamón ibérico excelente. Los productos de Natural Larder mantienen lo natural y el carácter autóctono y preservan en su elaboración procesos totalmente tradicionales y artesanales.
  • Conservación del jamón. Si compras un jamón ibérico en pieza con hueso, es decir, la pata completa, te recomendamos que lo mantengas en un estado adecuado para que mantener su buen sabor durante más tiempo. No debes dejarlo nunca ni en un sitio húmedo ni tampoco a un clima extremo, sino en un lugar donde puedas mantenerlo a una temperatura constante y regular. La temperatura perfecta para el corte y consumo del jamón es de unos 23ºC. Si mantienes el jamón ibérico a esta temperatura, conseguirás percibir mejor las percepciones y sabores que aporta un buen jamón ibérico. Cuando adquieras una pieza entera, puedes dejarla unos pocos días antes de cortarla para que el jamón obtenga la temperatura ambiente adecuada.
  • Corte del jamón ibérico. Cuando vayas a cortar el jamón, asegúrate de utilizar un cuchillo afilado y corta siempre lonchas finas, no olvides que el jamón debe consumirse en cortes delicados y no gruesos. Cuando lo hayas cortado, si no lo vas a consumir directamente, envuélvelo y asegúrate de mantenerlo libre de suciedad. Por supuesto, es importante que tomes algunas medidas de seguridad para evitar accidentes, como por ejemplo, utilizar un soporte apropiado que mantenga el jamón bien firme; tener siempre la mano contraria a la del cuchillo a mayor altura que la mano del cuchillo; cortar lentamente sin mucha fuerza y mantener el cuerpo retirado de la zona de corte.
  • Maridaje. Hay muchas bebidas que puedes combinar con tu jamón ibérico. La cerveza, por ejemplo, puede ser una buena opción. Y también el vino. Los vinos blancos fríos son buenos acompañantes y también un buen vino espumoso, siempre que no tenga sabores demasiado ácidos ni amargos. Si eliges vino tinto, procura que sea joven y poco amaderado. De todas formas, los más expertos reconocen que el mejor maridaje lo proporcionan el fino y la manzanilla. Por otra parte, también puedes acompañar el jamón o embutido ibérico con un poco de pan, aunque los expertos recomiendan que, al estar tan bueno, es mejor comerlo solo para apreciar bien su sabor.

Ahora que conoces estos trucos para el buen mantenimiento y consumo del jamón ibérico, disfrutarás aún más de los deliciosos productos de Natural Larder.